La comparecencia en el Congreso de la Ministra de Sanidad, Ana Mato, ha ofrecido algunas interesantes claves de cómo el gobierno de Rajoy va a afrontar una cuestión que afecta decisivamente a la calidad y a la forma de vida de los españoles. Además de abordar los problemas causados por el recorte presupuestario, y la evolución de las trasferencias de Sanidad a las Comunidades Autónomas, Ana Mato se ha referido a una serie de medidas que marcan una notable diferencia con el gobierno anterior. Orientar las nuevas políticas hacia la libertad del paciente para elegir médico y centro, es un deseo compatible con la eficacia de los recursos y con el mantenimiento de la calidad de nuestro sistema público, gratuito y accesible a todos. Otra propuesta muy esperada por diversos sectores de la sociedad es un Plan Integral de Apoyo a la familia. Un plan que contiene no sólo medias que afectan a la economía, como son la revisión de los impuestos que pagan las familias o las políticas de conciliación, teletrabajo o el apoyo a las madres jóvenes. Es un Plan que debe ser valorado también por su capacidad educativa. Y también destacan las iniciativas de acompañamiento y protección de las mujeres víctimas de la violencia dentro del hogar. Unas propuestas que van a las causas y no se quedan en los principios ideológicos sobre los que se basaban, en gran medida, las políticas anteriores.